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 ¡ONE SHOTS HOT!

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lunablue
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Vie Oct 07, 2011 4:26 am

sigelaaaaaaaaaa
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Fini
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Vie Oct 07, 2011 4:12 pm

increibleeeee!!!!!

sube otro massssss plissssss
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roxi
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Sáb Oct 08, 2011 2:09 am

siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
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Morgan
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Lun Oct 10, 2011 3:08 pm

Saltando Sobre Sus Huesos (Joe & Tu)

¿Alguna vez has encontrado a un hombre y la atracción instantánea fue tan feroz, que solo quisiste saltar sobre sus huesos a primera vista?
Bueno, yo sí. Mi nombre es _____ Freeman, y soy diseñadora de interiores de oficinas.
El hombre del cual hablo es mi cliente. Joseph Jonas, también conocido como Sr. Jonas, y uno de los solteros elegibles más de Miami. Es un magnate de bienes raíces, y se rumorea que es muy evasivo, un PITA (Pain In The Ass) real, y famoso por su inquietante actitud. Él contrató a mi empresa para re-decorar la oficina de su casa, y como asociada senior de la firma, me enviaron a mí para adaptarme a los caprichos del Sr. Jonas.
El momento en que puse los ojos en él, mi corazón comenzó a palpitar fuertemente y un febril calor llegó corriendo a mi cabeza. Antes de que algo más se registrase en mi mente, mi cuerpo respondió al objeto recién descubierto de mi deseo con una perversidad absoluta que nunca antes había experimentado. Mis pezones se apretaron. Mi coño se cerró. Estaba mojada por la necesidad. No soy una ninfómana, tenlo en cuenta. Por lo general, se necesitan algunos juegos previos para ponerme en el borde, pero este hombre agitó esa clase del fuego en mí simplemente mirándome. No sé como lo hizo, pero hizo hervir mi sangre.
Sus ojos se posaron en mí mucho antes de que reconociera mi presencia en la sala. Él estaba sentado detrás de su antiguo escritorio Luis XV, escudriñándome con sus ojos de halcón. No sé si sintió lo mismo que yo, pero también vi el fuego ardiendo en sus ojos. Incluso sin alguna palabra, supe que la química entre nosotros arrasaba como un reguero de pólvora. Absurdo realmente, ya que éramos extraños. Pero al mismo tiempo, lo que pasaba entre nosotros se sentía correcto.
“Señorita _____ Freeman” Joseph se levantó de su asiento para darme la bienvenida. “Es un placer conocerla al fin. Admiro su trabajo en el Plaza. Es simplemente magnífico” Su voz era seductoramente ronca y articulada, muy cultivadora, teñida con un acento europeo no identificado. Muy sexy. Su postura alta y fornida se alzaba contra mí mientras me enderezaba para estrecharle la mano.
“Gracias, señor. También es un placer de conocerlo”
En el momento en que nuestras pieles se tocaron, corrientes eléctricas se apoderaron de cada una de mis venas. Mi coño se apretó más desesperadamente y brotaba a borbotones la crema. Su agarre era firme y posesivo. No soltó mi mano de inmediato. Maldita sea, no quería dejarlo ir tampoco. Pero los segundos pasaban entre nosotros, sin alguna palabra, y esto comenzaba a parecer ridículo y torpe. Me aclaré la garganta y le obsequie una tímida sonrisa. Se sobresaltó como si se hubiese despertado de un sueño y me dejó ir. Podría jurar que el hombre se estaba sonrojando. “Por favor, tome asiento”
“Gracias” Me senté en una silla frente a él y tomé la carpeta de mi maletín. “¿Creo que ha hablado con mi jefe y él me explicó que está interesado en re-decorar la oficina de su casa?”
Joseph no me contestó. Todavía me contemplaba como si quisiera comerme viva. "Sí" Finalmente murmuró, haciendo con su mano un diminuto, y oscilante gesto. “Estoy cansado de tanta madera en este cuarto. Pensaba en algo simple, minimalista. Moderno y limpio”
“Entonces podría gustarle lo que tengo en mente, Sr. Jonas”
Una sonrisa maliciosa se cernió en la comisura de sus labios. “¿Qué es exactamente lo que tiene en mente, _____? Estoy dispuesto a todo”
Parpadeé. “Estilo minimalista. Zen”
“Ah” Parecía decepcionado de que no mordiese su cebo. Bueno, para ser sinceros, no soy una flirteadora. Y en segundo lugar, Joseph era cliente VIP de mi empresa. Si metía la pata con esto, podría darle un beso de despedida a mi dulce trabajo. Mi mano tembló mientras revolvía las páginas de mi carpeta. Quería derretirme bajo su aguda mirada. “Hice este tema para un cliente en Osaka. Simple, pero elegante. Muy Zen”
Joseph se levantó de su asiento otra vez y caminó hasta mi lado. Se inclinó detrás de mí con una mano en mi silla y la otra en mi carpeta. Su aliento caliente quemó mi nuca. Mi corazón latió aún más fuerte. Me sentí nerviosa, como una colegiala con un flechazo. “Muy Zen, en efecto” Estuvo de acuerdo. El raspado de su voz calcinó cada fibra de mi ser.
Me volví hacia él. “Y-yo tengo…” Antes de que pudiera terminar la frase, Joseph me besó. Aplastó su boca contra la mía y me asfixió con un duro, avaro, y hambriento beso. Gemí y lo besé con la misma ferocidad. Él me pasó las manos por todas partes, sintiéndome. Rompió el beso, con los ojos ardiendo. "Dios, ¿también lo sientes?”
Mascullé poco inteligentemente. "Sí"
Gruñó como un animal. Sucedió tan rápido, que apenas pude comprender que me había arrastrado sobre su escritorio, atrapándome bajo su peso. Me arrancó mi blusa abierta y tiró de mi sujetador. Sus manos se decidieron por mis pechos, apretándome con tanta fuerza que me dejó sin aliento durante unos segundos. Me estremecí cuando su boca se pegó a mi pezón. Sus dientes me mordieron, su lengua se arremolinó alrededor de mi aureola, su boca me chupaba con vehemencia. Dios, un grito casi se arrancó de mi garganta, pero fui capaz de mantenerlo en el último segundo. No quería que su personal supiera lo que estábamos haciendo. Los dedos de mis pies se rizaron por el impacto de lo que me estaba haciendo. Su boca era peligrosa. Su lengua era diabólicamente malvada. Me quemaba con cada golpe de su lengua, cada succión de su boca, incinerando los últimos hilos de mi cordura en cenizas. Se movió de pecho a pecho como si no pudiese decidir lo que quería del buffet de postres.
Cavé mis uñas en su cuero cabelludo mientras continuaba devastándome. Me sacudí, retorcí, golpeada mientras un calidoscopio de placer me envolvía en su férreo control. Apenas estaba consciente cuando me desnudó de la cintura para abajo. Sus manos trabajaron su magia, haciendo que mi falda y bragas desaparecieran de la vista. Sentí que caían a mis tobillos. Él me mordía lo bastante fuerte como para que no pudiera dejar de gritar. Sus palmas se deslizaron hacia arriba a lo largo del interior de mis muslos, una mano ahuecó la fuente de mi calor. Sintió mi coño empapado. Le oí ronronear con placer. Soltó mi pezón con una chasquido fuerte, su voz temblando con el deseo mientras susurraba, “Joder, nena, estás tan malditamente caliente” Joseph rozó su labios sobre los míos, “Figurada y literalmente”
Separó los labios de mi coño y clavó un dedo en mi interior. Me puse rígida mientras me frotaba con tal precisión que sólo un aficionado al sexo bien dotado dominaría, golpeándome en mi punto especial, encendiendo un nuevo fuego en mí. "¿Estás siempre tan mojada?”
Enhebré mis dedos alrededor de su pelo, mis puños abriéndose y cerrándose. El placer me ató en el borde. "No" Admití. “No suelo conseguir llegar a este extremo”
Su diversión llegó como un resoplido. "¿Estás mojada por mí, gatita?”
“Ardo por ti”
Sus ojos se abrieron con mi declaración, ardiendo. Retiró su dedo y enderezó su postura. Desabrochó sus pantalones. “Voy a joderte con tanta fuerza, que no recordarás tu propio nombre”
"¿Es una amenaza?”
“Es una promesa” Su polla saltó libre cuando tiró sus papeles al suelo. Era grueso y largo, y su cabeza era tan grande que no podía menos que sentirme un poco intimidada. Lo alcancé para acariciarlo, pero Joseph sujetó mis muñecas a mitad del camino. “Ni lo pienses. Estoy al mando en este espectáculo”
“Yo sólo…“
Su boca aplastó la mía, amortiguando mi objeción. Y mi grito. Él empujó dentro de mí un momento más tarde, capturando mi inconsciente. En un segundo me sentí tan vacía y necesitada, y al siguiente su polla me rasgó abriéndome, invistiéndome con su gorda cabeza y el eje incluso aún más grueso, arañándome el cuero del útero, dejando sin aliento mis pulmones.
Separé mi boca de la suya, dándome rienda suelta para gritar. Lancé mi cabeza hacia atrás mientras Joseph intentaba envainar su polla totalmente dentro de mí. El dolor y el placer explotaron en mi coño. No creo que pudiera tomar más que lo que él ya había empujado dentro. Era grande. Todo en él era grande y musculoso y… grande. De alguna manera, él dirigía. Gruñó con satisfacción cuando consiguió sepultar su erección entera en mi inadecuadamente apretado coño. Sus pelotas presionaban contra mi perineo, con su vello oscuro contra mi clítoris, y su palpitante polla en mis profundidades, tan caliente, tan extraño, tan bueno, y tan bienvenido. Me miró a los ojos e hizo una mueca. "¿Cuánto tiempo ha pasado?”
"¿Qué?” Estaba en un sueño, parte de las células de mi cerebro no trabajaban como deberían. Respiré lentamente. “Un tiempo” Le confié. “Mucho tiempo”
“Estás apretada” Gimió con voz ronca. “Me encanta”
Me encantaba también. La sensación era increíble. Mi coño abrazado alrededor de su eje, todavía protestando por su asalto. Su polla vibraba. Me lanzó una especie de sonrisa secreta. “Y estás cremosa. mie&$a. Te sientes divina” Él aplastó su boca en la mía otra vez y me folló como si estuviese loco. Gemí en éxtasis cuando él me embistió y arrancó, empujó y tiró con todas sus fuerzas, tan fuerte como pudo; brutal y primitivamente. Me aferré a él y envolví mis piernas alrededor de su cintura, tratando de encontrar sus golpes. El placer se congregado como una tormenta lista para estallar.
Con un gruñido salvaje, me cubrió en su escritorio y se estrelló contra mí con golpes lo bastante fuertes como para magullarme durante días. Pero no me importaba. Solté mi boca de la suya y jadeé. "Más fuerte" Rogué. “Jódeme más fuerte”
Él juró y me entregó lo que quería. Él me jodió con otra docena de golpes cuando un clímax despiadado me arrastró a su paso. Me corrí. Mucho tiempo y con fuerza. Con tanta fuerza, que vi estrellas ante mis propios ojos.
Joseph no se detuvo, todavía inundándome con feroces folladas hasta que un segundo orgasmo me tendió una emboscada. Él me acompañó en esta ocasión, con su cuerpo rígido cada vez que se corría dentro de mí.
Cuando todo terminó, sentí que había corrido una maratón. Hubiera colapsado si no hubiese estado ya acostada boca arriba.
“Dios” Jadeó Joseph. “Eso fue asombroso”
“No es broma”
Él se retiró de mí y fijó sus pantalones. “Bueno. ¿Dónde estábamos?” Él frunció sus cejas. “El tema Zen. Eso sería excelente en mi oficina. Infiernos, quiero que re-decores toda mi casa. Debería mostrarte mi dormitorio después. Mi cama, sobre todo. Y, oh…” Hizo una pausa mientras me miraba recoger mi ropa dispersa. Su sonrisa traviesa le siguió. “No necesitas bragas, cariño. No mientras estés conmigo”


Fin
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Morgan
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Lun Oct 10, 2011 3:11 pm

Chicas, de estos ONE SHOTS solo me queda uno, que en mi opinion es el mejor Comenten mucho para que se los suba hoy mismo (:
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lunablue
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Lun Oct 10, 2011 6:09 pm

sigelaaaaaaaaaaaa
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Fini
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Lun Oct 10, 2011 7:40 pm

pon pon mas plisssss me gusto muxo ponnnn!!!!
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Sally_sa
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Sáb Oct 15, 2011 3:46 am

No las habia visto... me encantan
Please segui!!

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roxi
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Lun Oct 17, 2011 3:09 am

vamos subeeeeee
otro
muy bueno este
siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
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Jonas15
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Jue Oct 20, 2011 11:25 pm

SUBELO YAAAAAAAAA
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roxi
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Sáb Oct 22, 2011 2:58 am

siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Lun Oct 24, 2011 5:41 pm

Amor En El Ascensor

No soy el tipo de mujer que se enciende con facilidad, pero él tenía la clase de sonrisa que podía hacer que la temperatura a mi alrededor se disparase. Este galán parecía joven, tal vez en sus últimos veinte o principios de los treinta años, pero se vestía con un estilo impecablemente maduro. No, no, no estoy hablando de tirantes o de pantalones de talle alto viejo. Quiero decir que se vestía con trajes tres piezas con corbata y zapatos coordinados con buen gusto.
Podría haber sido corredor de bolsa, abogado o algo así. Lo único que sé es que trabajaba unos pisos encima del mío. Tampoco me pregunten su nombre, porque nunca se presentó. Sólo lo veía en el ascensor casi todas las mañanas cuando iba a trabajar. De vez en cuando lo veía por la noche cuando tenía que trabajar hasta tarde.
Nunca intercambiamos más que un movimiento de cabeza. Nunca inicié un 'hola' y él nunca intentó romper el hielo. Eso sí, cuando se trata del sexo opuesto, soy una completamente snob. Si un hombre está interesado en mí, debe dar que de primer paso, ¿no? Por lo tanto, nuestros encuentros consistían en largos silencios en el ascensor, subiendo o bajando las docenas de pisos de nuestro edificio de oficinas. Pero hubo algo que noté, él siempre deslizaba su mirada sobre mí cuando creía que yo no miraba. Lo pillé un par de veces. Entonces solo sonreía.
Y no pasaba nada.
Al principio, no estaba molesta con sus travesuras. Los hombres se hacen ver y la gente me ha dicho que soy una buena espectadora. No tenía ningún anillo en su dedo. Pensé que probablemente tendría novia, o amante, o tal vez un novio… nunca se sabe en estos días. Pero últimamente, hacía algo más que lanzarme miradas. Realmente me comía con los ojos a través del espejo del ascensor. Y le seguía siempre una sonrisa cuando lo pillaba.
Sin embargo, no daba el primer paso, a pesar de lo muchísimo que yo lo deseaba.
Durante el siguiente par de días, su comportamiento me hizo pensar sobre si realmente estaba interesado en mí o sólo le parecía gracioso. La idea me fastidió un infierno, así que cuando nos encontramos otra vez en el ascensor esa noche, le fruncí el ceño cuando él hizo su rutina de comerme con los ojos.
Su sonrisa desapareció cuando me vio fruncir el ceño.
¿De verdad le parecía graciosa? Mi mirada se desvió a sus pantalones. Dónde tuve la habilidad de distinguir una erección. Si pensara que yo era un chiste, no tendría una erección, ¿verdad? Sabía con cada fibra de mí ser que él tenía una grande ahora mismo.
El ascensor estaba vacío, además de nosotros, con setenta pisos hasta llegar al vestíbulo. Tenía tanta curiosidad, que decidí llegar hasta el fondo de este misterio. Di un paso más cerca y le tanteé entre los muslos.
Ah-ah. Estaba, en efecto, totalmente despierto.
Él palideció. Sus ojos volaron salvajes, contemplándome con una expresión de incredulidad. En este punto, estaba bastante segura que él me gritaría y más tarde presentaría cargos por acoso sexual cuando llegásemos a la planta baja. Así que me sorprendió cuando él hizo una mueca y dijo, “Oh, nena, vas a conseguirlo”
Esa fue la primera vez que lo oí hablar. Su voz era profunda, ronca, una firme voz masculina. Muy sexy. Antes de que pudiera decir una palabra, él me barrió del suelo y me empujó contra la pared. Su boca calló mi grito de sorpresa con un codicioso beso mientras sus manos se deslizaban bajo mi falda. Me tanteó por todas partes, como si hubiese querido hacerlo desde hacía mucho tiempo.
Ardí. Mi sorpresa se convirtió en calor totalmente desaprovechado. Mi coño palpitó y se humedeció. Le devolví el beso con la misma codicia. Él sabía picante, naranja y canela.
Gruñó, asaltándome de nuevo con un fuerte beso, su lengua dentro de mi boca, barriendo sobre mis dientes, sobre mi paladar, devorándome como si se fuera a morir si no lo hacía.
De pronto, rompió el beso. "¿Porqué te llevó tanto tiempo, cielo? Maldita sea, todos estos meses…” Entonces, sin ceremonias, me arrancó las bragas.
Jadeé. Al oír la tela rasgarse.
El ascensor estaba en el piso 44 cuando dio un paso hacia atrás y golpeó el botón de emergencia. El ascensor se paró. Tenía mis bragas en su mano — eran las negras con volantes de encaje, las había comprado el mes pasado en Las Vegas. Él me miró con su sonrisa traviesa, y luego inhaló profundamente el olor de mis bragas. “Agradable” dijo.
Yo estaba temblando cuando me acechó otra vez con un paso depredador. Nunca en mi vida había estado tan encendida. Me besó otra vez, con fuerza, mientras desabrochaba sus pantalones. Empujó mis piernas más abiertas y palmeó mi montículo, acariciando mi coño que goteaba como si yo fuera su pequeño gatito. Ronroneé feliz.
Mi ronroneo se convirtió en un fuerte maullido cuando él posicionó la punta de su polla en mi coño. La cabeza de su embotada polla rozó mis pliegues resbaladizos antes de que se zambullera en mi núcleo necesitado. Se empujó en mí en un salto celoso. Dios, era grande. Joder, demasiado grande. Me sentí mareada cuando obligó a mi coño a tomarlo entero. Jadeé otra vez, sintiendo el aire a mi alrededor desparecer. Nunca había sido estirado así antes, pero me encantaba, cada pulgada de él. Tan profundo y malintencionado que dolía, pero se sintió tan bien después de que se enterró hasta la raíz.
Estaba enfundado en mí profundamente hasta las pelotas cuando oímos una voz por el altavoz. “¿Están ustedes bien?” La Seguridad local, respondiendo al botón de emergencia.
“Ssshh” Me ordenó no responder.
"¿Hola? ¿Hola?”
“Pero...”
Él cubrió mi boca con su mano, silenciando mi objeción. “Nena, sólo disponemos de 40 pisos para seguir”
"¿Hay alguien ahí?” La voz del altavoz se filtró de nuevo.
El ascensor tembló cuando no contestamos. La luz mostró el descenso de los dígitos. Bajábamos.
Mi protesta se convirtió en un grito, y luego un gemido largo cuando él comenzó a joderme en impulsos cortos y rápidos. Mi cabeza golpeó contra el espejo de cristal, y mi columna crujió mientras me golpeaba como un martillo hidráulico. Él me comía con la vista, mientras me follaba. Me sorprendió ver la intensidad en sus ojos. Hambriento y depredador. Él me llamó nena otra vez mientras golpeaba violentamente su voraz polla en mí, en mi coño ansioso que había sido alanceado y abierto hasta el punto que sólo podía sentir el fuego. Cada empuje fue tan profundo, tan increíblemente bueno, una salvaje jodida de pistoneo, que uno tras otro me hizo querer gritar en lo alto por el abrumador éxtasis. Pero no pude. Se aseguró de que no hiciera ni un sonido.
“Dios, te amo” gruñó él, soltando la mano de mi boca y reemplazándola con un beso hambriento. Su boca devastó mis labios como su polla había maltratado mi coño, golpe tras golpe como si quisiera joderme hasta la garganta. Mi cabeza se rompió contra el cristal haciéndome nadar en un vértigo blanco de mi visión durante unos segundos. Gemí.
Estaba tan indefensa ante la avalancha de su torrencial jodida. Mi cuerpo tembló, me dolían los músculos por las enloquecedoras sensaciones. Me aferré a él cuando el placer subió más alto y más alto, clavando mis uñas en sus hombros, sin que le importase que pudiese arruinar su caro traje de Versace. Mi corazón martilleó en mi garganta. Mis oídos sonaron. Mi aliento se atascó. No podía respirar…
"Joder", él gritó.
Floté. Fuegos artificiales estallaron ante mis ojos mientras un orgasmo cegador me consumió por entero. Culminó un segundo después de mí, resoplando una salvaje maldición junto a mi oído mientras explotaba, vaciándose espasmo tras espasmo de semen caliente y pegajoso dentro de mí.
Me sentía como una muñeca de trapo cuando se retiró y cerró la cremallera de su pantalón.
La luz del ascensor brilló piso 7, luego 6, y en cuenta atrás.
Él me ayudó a arreglar mi ropa, pero yo aun estaba aturdida, como una mujer que no se había tomado su medicación esa mañana.
La puerta de ascensor se abrió y dos guardas de seguridad estaban de pie, esperando. “Amigos ¿tienen algún problema?” Preguntó uno de ellos. El otro tipo me miró con recelo porque estaba bastante ruborizada. Cualquier idiota podría ver que parecía una mujer que acababa de deshuesarse.
“Estamos bien. La alarma debe estar defectuosa” Mi amante tiró de mi brazo y me instó a salir del ascensor. Caminé junto a él como si me hubiera despertado de un sueño. En el pasillo nos quedamos cara a cara, y sin embargo no teníamos nada que decirnos el uno al otro.
Me deslumbró con su sonrisa habitual y me besó en la mejilla. “Te veré mañana, nena”
Y se marchó.
Me fui a casa en un sueño, sintiendo que algo faltaba. Cuando llegué, lo recordé lo que era. Mis bragas. No me había devuelto mis bragas. ¿O las había dejado en el ascensor?
Cuando fui a trabajar a la mañana siguiente, no vi ninguna prueba de nuestra escandalosa cita en el ascensor, y nadie estaba lo bastante loco para poner mis bragas en la bandeja de la oficina de objetos perdidos.
El misterio se reveló cuando recibí un ramo de rosas rojas después del almuerzo y una tarjeta rosa que decía: “Si quieres recuperar tus bragas, encuéntrate conmigo en la Torre Sears, a las 10 P.M. esta noche. Para que lo sepas, la Torre Sears tiene 110 pisos. Va a ser divertido”
Me hundí en mi silla con dolores desenfrenados en mi coño. Sí, pensé, sería divertido, ¿verdad?


Fin
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Morgan
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Lun Oct 24, 2011 5:43 pm

Díganme chicas, ¿a cual de los Jonas se imaginaron protagonizando este shot? Wink
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FeerMoralesz

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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Mar Oct 25, 2011 12:34 am

Ö! por supuesto qe de JOE <3 solooo el haria algoo asi :$
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Sally_sa
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Mar Oct 25, 2011 1:39 am

Yo absolutamente Kevin.
Please seguila...

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mgdanni



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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Mar Oct 25, 2011 2:00 am

A JOEEEE. 8-)
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Miér Oct 26, 2011 12:36 am

wooow a JOE!!
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Lun Nov 14, 2011 5:57 pm

Chicas díganme ahora a quien quieren de protagonista en el siguiente ONE SHOT Very Happy
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vale D'Jonas

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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Lun Nov 14, 2011 11:50 pm

Me imagine a Nick *----* y obio que lo quiero a el para el otro one shot <3<3<3
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Morgan
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Mar Nov 15, 2011 12:13 am

vale D'Jonas escribió:
Me imagine a Nick *----* y obio que lo quiero a el para el otro one shot <3<3<3

Un One shot HOT de NICK esta editandose Twisted Evil
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Morgan
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Mar Nov 15, 2011 5:34 am

Amigos con Beneficios (Nick & Tu)

Hubo un estrépito en el receptor y, a continuación un:
—Uh, ¿hola?
A juzgar por la somnolencia de la voz en el teléfono de Nick, _____ lo había despertado, pero no se sentía mal por eso. Después de todo, pensó, lo que ofrecía valdría la pena la pérdida de un poco de sueño.
—Hola. ¿Quieres venir? —Susurró ____ en lo que ella consideraba su irresistible voz de gatita sexual.
—¿Por qué nunca te pones caliente antes de la medianoche? —Eso sonó claramente molesto, lo que la molestó aún más. ¿Por qué demonios necesitaba dormir tan temprano? El día siguiente era sábado. Nick no tenía que trabajar. Él podía dormir hasta tarde por la mañana.
—¿Quién dice que estoy caliente? Tal vez sólo quiero un poco de compañía para ver la televisión.
—____, reconozco una booty call cuando la escucho. Es más de medianoche. Una persona civilizada no llama a otra después de las doce a menos que: uno, alguien haya muerto o dos, que quiera sexo.
¿Y qué? Ya que nadie había muerto, era obviamente lo último. No le veía ningún problema.
No era como si posiblemente ____ hubiera encontrado un hombre, el único en el mundo con la mente abierta para el sexo, sino cómo conseguirlo veinticuatro horas al día.
—Está bien. No importa.
Oyó su suspiro.
—No seas así. No estoy diciendo que no ni nada, pero ¿no puedes venir tú aquí para variar?
____ odiaba perder la ventaja de ser equipo local. Hacía frío fuera. Tendría que vestirse. Y Nick, siendo joven, soltero, y hombre, vivía en un típico piso de soltero. Nunca tenía nada que comer. No tenía refrescos de dieta. Experimentos científicos vivían bajo el sofá y en la ducha. Además, todas sus cosas estaban aquí mismo, en su propio agradable y cómodo lugar. La lista de razones seguía y seguía...
Se dio cuenta de su vacilación.
—¿Qué? Mi apartamento no es lo suficientemente bueno para ti?
—No, no es eso. —No exactamente, de todos modos. —Um. ¿Cuándo fue la última vez que cambiaste las sábanas?
Su risa sarcástica resonó a través del teléfono.
—Pensé que habías dicho que sólo querías ver la televisión. ¿Qué importa cuando cambié las sábanas?
Un polvo rápido no valía la pena más humillación. Ella podía satisfacerse con un poco de ayuda del amigo a baterías que guardaba en su mesilla de noche. Lo había hecho antes y estaba muy segura que lo haría de nuevo.
—No importa. Buenas noches. Lo siento, te desperté—añadió ____, aunque ella no lo sentía en lo más mínimo.
Habiendo conocido a Nick desde siempre, bueno, en realidad, desde que ambos estaban en octavo grado en la Escuela Secundaria Wilmont, no colgó el teléfono, sino que esperó su suspiro lleno de renuncia. Y no la decepcionó.
—Está bien. Estaré en quince minutos.
Perfecto. ____ sonrió.
—Nos vemos luego.
Después de desconectar la llamada, entró en acción. En primer lugar escondió la novela romántica que había estado leyendo, la que la había arrojado a ese estado de necesidad física, para empezar. Si él la viera, sólo se burlaría de ella por su elección del material de lectura. Entonces corrió al baño a lavarse los dientes y quitarse el maquillaje del día de su cara. El apartamento tendría que quedarse como estaba, no había tiempo para arreglarse ella y a su casa, y todavía estaba muchísimo mejor que la de Nick, de todos modos.
Lo bueno de Nick era que no esperaba mucha preparación de su parte. Era muy conveniente, en realidad. Por ejemplo, en los días de invierno, cuando el departamento estaba helado porque el propietario no subía la temperatura, podía permanecer con su pijama favorito de franela, calientito y abrigado. En esas noches frías, mientras tenía sexo con Nick, ella ni siquiera tenía que quitarse el pijama o los calcetines, sólo la parte de abajo.
Esta noche, ella no necesitaba hacer mucho más que limpiar los círculos de mapache del rimel corrido de debajo de sus ojos y tal vez correr sus dedos a través de su cabello. Sabía qué esperar de él, también. Llegaba en su viejos par de pantalones favorito y una camiseta, sabía a pasta de dientes, el cabello un desastre, pero la parte importante estaría dura y lista para ella.
Y cuando todo se redujera a lo serio, la razón por la que ella le había llamado allí, él sabía exactamente cómo hacerla llegar, y siempre lo hacía antes de que se hiciera cargo de sí mismo. Nick era un amante predecible, agradable. Más importante aún, no había desorden, enredo emocional o romántico, una amistad tan cómoda como su viejo par de zapatillas favorito. Bien entrenado, sin sorpresas. Era una constante conocida en un mar de incógnitas. Con Nick, ella no corría ninguno de los riesgos que correría tanto con un nuevo par de zapatos de tacón alto o con un nuevo chico caliente.
Esto de ser "amigos con beneficios" que tenía con él, era realmente el arreglo perfecto... casi. Era cierto que no era exactamente tan emocionante como caer locamente enamorada de alguien que le hiciera acelerar el pulso con la sola idea de verlo, pero bueno, había que transigir a veces.
Mirándose en el espejo, ____ sacó la goma de sus rebeldes rizos oscuros y los alisó en una apariencia de orden. Sus ojos oscuros la miraron desde el espejo mientras se limpiaba por debajo de ellos una vez más para eliminar las manchas de maquillaje. Luego hizo una pausa y continuó para evaluar su propio reflejo. Ella estaba feliz, ¿no era así? Veinti tantos años y soltera, tenía un trabajo muy bueno y un apartamento lindo, todo suyo.
Luchaba con su peso, pero logró mantener un talle de dos dígitos. Tenía salud, familia y amigos, y sexo cada vez que lo necesitaba. Realmente, ¿qué más podía pedir? No tuvo tiempo para contemplar esa extraña sensación de que faltaba algo cuando sonó el timbre.
Cuando abrió la puerta vieja y confiable, el pelo castaño de Nick, estaba alborotado como si acabara de salir de la cama, él dejó su chaqueta en una silla y se dirigió directamente al dormitorio. Al ver que ella no aparecía inmediatamente detrás, se detuvo en la puerta y se volvió.
—¿Qué pasa? —La ceja por encima de uno de sus ojos cafes estaba todavía arrugada de la almohada.
____ se encogió de hombros.
—No sé. Sólo pensé que podrías darme un beso, o decir hola o algo así, antes de ir directamente a la cama y joderme.
Sus cejas se elevaron hasta encontrarse con el pelo que cubría su frente desordenadamente. Él la miró con extrañeza por un segundo, como si estuviera sorprendido que quisiera un poco de romance de parte de él, y luego sonrió.
—¿En serio? Bueno, puedo ser romántico si desea cortejo, pero tienes que llamar antes de medianoche. En este momento, lo que ves es lo que obtienes. Ahora ¿vas a venir o no?
Con los hombros caídos, lo siguió y a su rastro de ropa tirada dentro el dormitorio. ____ estaba justo en posición para obtener una buena vista de su muy apretado y, como sabía por experiencia propia, muy agradable culo blanco, cuando se quitó la ropa y se arrastró en su cama.
Partes de su anatomía inferior se contrajeron a la espera de lo que estaba por venir. Había que darle crédito, lo que a Nick le faltaba en el departamento de moda, lo compensaba en lo que se encuentra por debajo. Hmm. ¿Eran sus hombros más anchos y su cintura más estrecha que antes?
—¿Has estado trabajando mucho últimamente? —Preguntó.
Él sonrió como un niño.
—Sí. Puede decirse que sí.
El hombre típico. Ella asintió y le sonrió por la forma en que se había puesto tan contento de que se había dado cuenta.
—Te ves bien.
____ corrió el cubrecama y se arrastró a su lado. No, esto no era el perfecto arreglo que hubiera pensado, pero seguro que tenía sus ventajas. Acomodó las almohadas de la forma en que les gustaba para el sexo y abrió las piernas para Nick, mientras él se situaba entre ellas, ya erecto y listo como ella sabía que iba a estar. El bueno de Nick.
—mie&$a. Espera. —Mirando un poco avergonzado, rodó hasta el borde de la cama, tomó su pantalón y sacó un paquete del bolsillo.
____ frunció el ceño.
—¿Qué estás haciendo?
Una de las cosas buenas de estar con Nick era que no tenía necesidad de usar condones. Ambos se habían hecho la prueba justo después de que comenzó este arreglo, y ella tomaba la píldora. Por supuesto, ambos estuvieron de acuerdo que si en algún momento uno de ellos estuviera con otra persona, entonces...
____ tomó aire con un silbido fuerte y doloroso.
—¡Has estado con alguien más!
Por lo menos tuvo la decencia de mirar compungido, casi horrorizado en realidad, cuando él asintió con la cabeza.
—¿Cuándo? —Exigió, más allá del shock.
—El pasado viernes por la noche. —Obviamente anticipando que esto no iba a ser una breve conversación, Nick lanzó el paquete de aluminio sin abrir en la mesita de noche y se recostó contra la cabecera de la cama, las manos entrelazadas con remordimiento en su desnudo y desinflándose rápidamente, regazo.
—¿Mientras yo estaba visitando a mis padres en Florida?
—Sí. Yo estaba bebiendo con algunos de los chicos del trabajo y esta chica estaba en el bar y me estaba haciendo caídas de ojo. No me había dado cuenta al principio. Los otros chicos lo hicieron y la invitaron. Era evidente que ella había bebido demasiado. —Él se encogió de hombros. —Yo no tenía la intención de que pase algo, pero estaba demasiado borracha para conducir y ella vivía de camino a casa. Terminé por llevarla a su casa.
Nick no dio más detalles sobre lo que pasó cuando llegaron. Él no tenía que hacerlo. ____ se sintió mal. Ella debía haberlo mirado mal, también, porque Nick saltó en defensa.
—¡Hey! estamos de acuerdo que en no somos exclusivos. ¿Te acuerdas? Somos compañeros de cama, ____. La regla número uno dice claramente que está bien si alguno de los dos está con alguien más, siempre y cuando use protección. Y tú te habías ido durante dos semanas y ni siquiera me llamaste una vez para decirme que estabas con vida y el avión no se estrelló o algo así. ¿Cómo iba yo a saber que no estabas con un chico del sur?
—Bueno, yo no lo estaba—espetó ____. De hecho, ella ni siquiera lo había considerado.
—Bueno, yo no lo sabía.
Dejó escapar un sonido atractivo.
—Sí, como si eso te hubiera detenido.
Nick murmuró algo que sonaba como "Puede ser que si."
—¿Qué?
—Nada. Mira, yo estoy aquí, ¿no? Esto no tiene por qué afectarnos a ti y a mí. Seguimos siendo amigos que se rascan la comezón uno al otro de vez en cuando, al igual que lo acordado meses atrás. ¿No?
¿Hizo un sonido sarcástico? Amargo, ¿tal vez? ¿Y qué derecho tenía él para estarlo? Él era el que tuvo relaciones sexuales con otra persona, ____ pensó mientras cruzaba los brazos sobre su pecho a la defensiva. Sí, eso de rascar la comezón había sonado bien cuando hicieron el arreglo. Así que había regla número uno. Pero ya no sonaba bien.
____ recordó vívidamente la noche que comenzó el acuerdo de "amigos con beneficios". Había alquilado un DVD. Una película para chicas que Nick había a regañadientes aceptado ver con ella ya que no había tenido otros planes para esa noche. Resultó que la película tenía algunas escenas de amor bastante calientes y pesadas, dejando a Nick con una erección que trató de ocultar con el cojín y dejando a ____ húmeda y con ganas.
Fue la noche que nació la teoría de los dos amigos que “se rascaron la picazón". Sin condiciones. Seguían siendo amigos. Aún solteros y disponibles, pero jodiéndose uno al otro cuando surgiera la necesidad. Sí, le había parecido una buena idea entonces. No tan de moda ahora, sin embargo, ya que ella siempre había pensado que sería la primera en encontrar otra persona. Tal vez incluso se enamorara, y entonces ella pondría fin a esta cosa del acuerdo con Nick, siempre manteniendo su amistad, por supuesto. Ella probablemente querría que él fuera parte de su fiesta de bodas cuando llegara el momento. Lo mejor de ambos mundos, el sexo y la amistad. Pero tenerlo a él…
____ tragó el nudo que de repente se formó en su garganta.
—¿Vas a verla otra vez?
Él se encogió de hombros. ¿Cómo diablos podía ser casual al respecto?
—Tengo su número. Tal vez. No se. ¿Por qué? Pensé que querías...
—Yo sé lo que pensaste—escupió ____.
—¿Y?
—Y no lo sé—. ____ tenía un mal sentimiento.
Nick cruzó sus brazos.
—Son tus reglas, ____. Las que pusiste. Tienes que vivir por ellas, al igual que yo.
El hijo de pu*a la tenía allí. Pero, maldita sea, no era el momento de ser lógica.
—Lo sé—admitió.
Nick dejó escapar un suspiro de frustración.
—¿Quieres decir que hice todo el camino hasta aquí, después de haberme despertado, para ser agredido y no tener sexo?
Tenía una sensación de náuseas en el estómago y una opresión extraña en el pecho. Ella no estaba totalmente de ánimo.
—Sí, eso es lo que significa.
Él se dio la vuelta para hacer frente a la pared opuesta y tiró de las mantas para cubrirse.
—Está bien. Pero no voy a volver a la intemperie. Si no puedes soportar estar en la misma cama conmigo, puedes dormir en el sofá, ya que eres la que inició esto y luego comenzaste a cambiar las reglas.
—Sí, bueno... ¡muy bien! —Se intensificó la sensación de malestar en la boca del estómago al pensar en cómo las reglas apestaban. Y estaría condenada antes de dejarle su propia cama a él. Él tendría que lidiar con todo su ser en ella, enojada, justo al lado. Se puso los pantalones pijama de nuevo y apagó la luz.
Recostada en la almohada, cruzó los brazos en la oscuridad con desafío y se aferró fuertemente a su ira, para que sólo una hora más tarde, el sueño aún no llegara, a pesar de que Nick había estado roncando en paz desde que puso la cabeza en la almohada. ¡Hombres!
Su cabeza daba vueltas con visiones de él con otra persona. Le hizo nunca querer dormir con él otra vez, pero al mismo tiempo, tenía temor de que exactamente sucediera eso.
____ se removió más de una vez, tan violenta y ruidosamente como pudo a pesar de la amortiguación de la franela y de pluma de ganso. Esta vez, el ronquido se detuvo y ella lo sintió rodar hacia ella.
—¿Qué pasa? —Preguntó medio dormido.
—No puedo dormir. —Se tragó su orgullo, el miedo a perderlo por completo le hizo añadir —y lo siento.
Alargó un brazo y tiró de ella hasta que su espalda se ubicó en el pecho.
—Yo te perdono.
Mirando hacia la oscuridad, iluminada sólo por la luz de noche en el vestíbulo, ____ dejó escapar un resoplido.
—Pero honestamente, Nick. ¿Me estás diciendo que si no puedes joder porque estoy fuera de la ciudad, vas a salir a recoger a la primer chica, posiblemente plagada de enfermedades, que se encuentre en un bar y llevarla a su casa?
Se incorporó y encendió la luz de la mesita, echada hacia atrás con fuerza y mirándolo acusadoramente.
Él no respondió a su pregunta, sino que suspiró.
—Dudo que esté plagada de enfermedades. Ella es una enfermera. Y pensé que lo sentías, así que ¿por qué sigues regañándome?
¿Qué podría ____ decir a eso?
Porque nunca pensé que podrías encontrar a alguien más antes que yo.
Eso sonó tan perra como podía ser y odiaba darle la razón. En cambio, ella le mordió en la mejilla y se quedó callada.
La puso de espaldas contra él de nuevo.
—Mmm. Perra o no, te quiero. —Nick presionó su erección contra su cadera y se sentía exactamente verdadera su declaración. Ella no se opuso cuando él comenzó a besarle el cuello y luego le deslizó una mano en el pantalón de su pijama.
—¿Quieres jugar? —Preguntó.
Su dedo se deslizó entre sus muslos apretados, encontrando su clítoris y ella no pudo mentirse a sí misma. Herida, enojada, celosa, pero sí, cuando él la tocaba allí, ella quería jugar. Sólo que no quería admitirlo.
Se rió entre dientes.
—Ah, la venganza del silencio. Eso está bien. Tu coño me ha dicho todo lo que necesito saber.
La boca de ____ se arqueó con disgusto.
—No me gusta cuando utilizas esa palabra.
—Lo sé. Es por eso que la uso. ¿Qué palabra te gusta más? ¿Chocho?
Ella escuchó la risa en su voz.
—¡No! —Definitivamente no.
Se rió entre dientes.
—¿v@$*%a, entonces?
Ewwww. Ella sacudió la cabeza.
—Demasiado clínico. —Y algo que una enfermera puede decir.
—Bueno, piénsalo y luego me lo dices, pero para tu información, tu parte femenina que no será nombrada está muy, muy mojada.
—¿Sí? Bueno, eso no tiene nada que ver contigo. Yo estaba leyendo una novela de mala calidad antes de que llegaras aquí.
—¡Ajá! Finalmente, la verdadera razón de tu booty call a medianoche se manifestó.
Él le acarició el cuello, mordiéndolo suavemente con sus dientes, volviéndola loca mientras deslizaba dos dedos dentro de la parte del cuerpo en cuestión.
Su cabeza colgaba a un lado cuando se quejó de placer.
—Bien, la próxima vez puede que no te llame. Voy a cuidar de mí misma.
—Mmmm. Me gusta la idea de que te des placer. ¿Dónde están tus juguetes, de todos modos?
—¿Por qué? —Preguntó con desconfianza. Después de seis meses de dormir juntos sin dispositivos electrónicos, ahora, de repente se preguntaba dónde estaban. —¿Tu enfermera borracha tiene juguetes?
—____... —Su voz tenía un aviso, mientras que su mano detuvo su movimiento feliz y comenzó a alejarse.
Ella le agarró la muñeca para mantenerlo allí.
—Espera. Lo siento.
—Voy a dejarlo pasar esta vez si sacas tu vibrador. —Él movió las cejas en broma. Se sentó y con las dos manos se quitó los pantalones pijama que se había puesto de nuevo después de su pelea anterior.
Ella no podía entender por qué estaría interesado en su vibrador, pero por el momento, a pesar de su locura, ella estaba demasiado caliente para preocuparse, por lo que rodó hacia la mesita de noche, abrió el cajón y sacó el objeto solicitado. Su juguete de niña grande favorito de entre todos ellos: el vibrador de conejo rosa, que había apodado Bunny. Según lo visto en Sex and the City, y como había leído en el paquete, se suponía que si era lo suficientemente bueno para las chicas, era lo suficientemente bueno para ella y no había sido decepcionada. En el departamento de placer, hasta la fecha, había demostrado ser la mejor cosa sin pulso que una chica podría tener entre sus muslos.
Nick sonrió al verlo y buscó en la mesa de noche el condón nuevo. Su ira volvió con el recordatorio visual de lo que había hecho el último viernes por la noche.
Volviendo a ella, le echó un vistazo a su cara y le dijo:
—¡Alto! Lo siento, yo lo hice y me haré la prueba tan pronto como sea posible. Pero por ahora, yo no voy a arriesgar tu salud, por lo que usaremos condón durante algún tiempo. ¿De acuerdo?
A veces se trataba de una maldición que la conociera tan bien. Incluso si ella quería ocultar lo que sentía, no podía. Podía leer todo en su cara. Nunca habría podido jugar al póquer en su contra.
—¿Al menos usaste condón con la enfermera? —La última palabra sonó como una maldición.
—Sí.
—¿Los llevas contigo en todo momento en caso de que tengas suerte? —Eso sonó muy feo también, pero el pensar que podría estar fuera en busca de sexo con otras personas la ponía enferma.
Suspiró profundamente.
—No, yo no. Ella los tenía en su casa.
—¡Figúrate!—se quejó ____.
Dejó escapar una risita. Odiaba que se burlara de ella cuando estaba enojada. Se puso aún más enojada.
—¿Qué tienes contra las enfermeras, de todos modos?
—Nada. —Por lo menos, no antes. Al parecer, era una enfermera en particular... y el hecho de que se había follado a Nick en particular.
Una mano de Nick continuó moviéndose sin pensar, hacia arriba y abajo en su pierna desnuda mientras hablaban, haciendo que su piel se erizara. Finalmente, la necesidad de ____, y la curiosidad pudo más que su disgusto.
—¿Por qué quieres a Bunny?
Se rió de nuevo.
—¿"Bunny? ¿Así lo llamas?
Ella bajó la mirada, avergonzada.
—Sí. Y deja de reírte de mí.
—Creo que es lindo. —Nick apretó su pierna y miró hacia arriba a tiempo para ver su cálida sonrisa.
—¿Por qué lo quieres? —Repitió.
Él sonrió más ampliamente.
—Ya lo verás. Confía en mí.
____ frunció el ceño de nuevo. El bueno y predecible de Nick, no parecía ser predecible por más tiempo. No estaba segura de que le gustara este nuevo giro de los acontecimientos.
No le dio tiempo para examinarlo más a fondo cuando se inclinó más cerca.
—Ahora ven aquí y estate en silencio para que yo pueda darte un beso.
Ella frunció el ceño hasta que presionó su boca y la obligó a una posición completamente diferente. Mientras la besaba profundamente, deslizaba su lengua entre sus labios y acariciar lentamente dentro y fuera contra la de ella, simulando lo que pronto le haría a su cuerpo, dejó que su rabia se vaya. Era difícil permanecer enojada cuando Nick la besaba así. Recordando su primer beso aquella noche, se había dado cuenta que los besos de Nick serían su perdición, desde el principio.
Manos fuertes, ligeramente áspera deambulaban, jalaban la parte de arriba del pijama. Tuvo que romper el beso para tirar de la camisa sobre su cabeza. Miró con admiración su desnudez, los pezones arrugados por el aire frío, pero pronto se inclinó para darle calor con la boca.
Se tomó su tiempo, mordisqueando cada seno, uno por uno, hasta que sus ojos se cerraron con satisfacción. Sus dedos reemplazaron a su boca, tirando suavemente en cada pezón, mientras le besaba un sendero hasta el cuello y le pasaba la lengua a lo largo de las vueltas de la oreja, enviando un escalofrío a través de ella.
Sus grandes manos eran buenas para encontrar los puntos que la volvía loca, y así lo hicieron, deslizándose por su cuerpo, arrastrando dos dedos a lo largo y profundo dentro de ella, acariciando su punto G a la perfección. Ella ladeó la pelvis hacia arriba, cuando la presión familiar comenzó a construirse en su interior. El único pensamiento en la cabeza de ____ era lo mucho que quería venirse, hasta que le susurró:
—Quiero joderte por el culo mientras tienes a Bunny en el coño.
Esa proposición le disparó la concentración al infierno. Sus ojos se abrieron y ella le dio un empujón lo suficientemente lejos como para mirarlo a la cara y evaluar si estaba bromeando o simplemente loco.
—¿Qué?
—Quiero...
Ella lo interrumpió.
—Te oí la primera vez. ¿Estás hablando…—susurró el resto—de sexo anal?
Él asintió con la cabeza, con esperanza. Nunca lo habían discutido antes. ____ no sabía de dónde demonios había salido esta sugerencia, pero no tenía idea, y no le gustó en absoluto.
—¿Lo hiciste con ella?
Su rostro cayó y se tiró más atrás.
—No.
—Entonces, ¿de dónde de repente se te ocurrió esta idea después de todo el tiempo que hemos estado juntos y el sexo a la antigua ha sido lo suficientemente bueno?
Bueno, podría admitir para sí misma la idea de que un juego anal había pasado por su cabeza un par de veces durante su vida sexual. Nick había sondeado incluso la punta de los dedos una o dos veces mientras le realiza sexo oral a ella, pero eso fue todo. Cuando llegó el momento de la realidad, ella siempre se acobardó.
—Uno de los chicos del trabajo estaba hablando de ello en el bar. Él dice que a su novia le encanta. Ella le dijo que la doble penetración del vibrador y su polla eran increíbles.
Uno de los chicos en el bar. Donde Nick se encontró a la vagabunda. Antes de que la jodiera.
—Así que ¿por qué no hiciste la cosa de la doble penetración con tu enfermera esa noche? ¿Por qué perder tanto tiempo esperando a que yo vuelva a casa de mi viaje? —Tal vez la borracha no tenía juguetes, pensó ____ antipática.
Él tenía una mirada herida en sus ojos.
—Porque esto es algo que se hace con una persona que uno conoce, ____. Yo quería que la primera vez que lo haga, fuera con alguien con quien esté cómodo y querido. No con una extraña. Yo quería estar contigo. ¿De acuerdo?
A pesar de sí misma, su corazón se calentó con su sinceridad. Tal vez estaba siendo especial en su vida, incluso después de su jugueteo con la borracha.
—De acuerdo.
Los ojos de Nick se abrieron como platos. Parecía un chico que acababa de ver el camión de helados llegar a su casa.
—¿En serio? ¿Podemos intentarlo?
Ella no pudo evitar una sonrisa ante su entusiasmo.
—Sí.
Se inclinó para darle un beso, hasta que lo detuvo.
—Espera, ¿alguna vez has hecho sexo anal normalmente con alguien antes?
—Sí. Bueno, realmente no, pero más o menos. Y antes de preguntar, no, no fue con ella. Con mi novia de la universidad.
—¿La tenebrosa Mary?
Los labios de Nick hicieron una mueca mientras trataba de no sonreír al apodo de larga data de ____ por su ex.
—Sí.
—¿Y?
Se encogió de hombros.
—Ella se asustó y me hizo parar antes de que yo tuviera la cabeza dentro.
—Oh. —____ bajó los ojos. No es que ella quisiera tener nada en común con La tenebrosa Mary, pero era exactamente su temor también. Que ella se asustara y lo detuviera.
—¿Cómo sabes que va a funcionar conmigo esta vez?
Él sonrió.
—Debido a que mi compañero de trabajo me dio algunos consejos.
¿Consejos? Ella alzó una ceja, nerviosa, pero por un momento deseando haber sido una mosca en la pared durante esa conversación.
—¿Por ejemplo?
Nick miró maliciosamente.
—Va a ser más divertido si te muestro. Confía en mí.
____ dudó antes de aceptar finalmente. Ella confiaba en él.
—De acuerdo.
Su sonrisa se ensanchó.
—¡Bien! Ahora bien, date la vuelta.
Uh, oh.
Con el culo desnudo al aire, ____ se preguntaba por qué diablos había accedido. Ella no tenía tiempo para discutir, aunque como sentía las manos de Nick recorrer sobre ella, acariciando tiernamente sus mejillas antes de expandirlas a lo ancho. Cuando se dio cuenta de la sensación cálida y húmeda de la lengua lamiendo su agujero, lanzó un gemido, que hizo eco en Nick detrás de ella. La sensación inesperada se sentía bien. Raro, pero realmente, realmente bueno.
Su tentador sondeo continuó hasta que la presión de un dedo tentativo empujando poco a poco, reemplazó a su lengua. Ella se puso tensa, apretando los músculos con miedo de esta nueva invasión.
—Relájate. Vamos a ir muy despacio. Te lo prometo. —la voz de Jeff calmaba sus nervios, pero no tanto como la otra mano, que serpenteaba delante de ella, haciendo círculos en su clítoris. Cerró los ojos y lanzó otro gemido cuando él apretó el dedo en el interior más profundo, al tiempo que aumentaba la presión sobre la raíz sensible de nervios entre sus muslos. Cada sentimiento parecía intensificado triplemente por la combinación de ambas sensaciones.
—¿Lista para más? —Preguntó con voz ronca. Ella asintió con la cabeza y deslizó otro dedo dentro de su culo, mojándolo con su saliva. Se estremeció.
—¿Cómo se siente, ____? Cuéntame. —Por su voz, ella se dio cuenta que estaba respirando tan rápido como ella en ese momento.
—Está bien. Bien—dijo ahogadamente.
Él se movió detrás de ella hasta que su boca estaba junto a su pelo, su aliento haciéndole cosquillas en la oreja y enviando un escalofrío a través de su cuerpo. Su voz sonaba áspera cuando le dijo:
—Te voy a joder de la forma normal un poco, mientras dejo mis dedos en tu culo para que te acostumbres a ellos. ¿De acuerdo?
____ asintió con la cabeza y tragó saliva con anticipación, cuando un cosquilleo corrió por su espalda. Con su mano izquierda, se puso el condón y luego se movió de nuevo en posición detrás de ella.
Lanzó un gemido cuando su polla se deslizó en su interior. Nick estableció el ritmo, mientras que lo que parecían ser tres dedos esta vez, apretaban dentro de la entrada de su culo. Al mismo tiempo, la otra mano atormentaba su clítoris, empujándola más cerca del orgasmo.
Su polla se deslizó fácilmente dentro y fuera de ella.
—Dios, ____. Tu coño está tan húmedo.
Ella no podía comentar sobre eso. Estar totalmente llena la estaba enviando sobre el borde rápidamente.
—Nick, me voy a venir—respiraba con la boca abajo, en la almohada, con los brazos tan temblorosos que no pudo mantenerse por más tiempo.
—Espera, ____. Quiero estar en tu culo cuando te vengas.
Ella asintió con la cabeza, esperando que fuera rápido antes de recordar que tenía miedo.
Él fue más rápido de lo que podía haber imaginado. Demasiado pronto, la presión de la cabeza de su p*@e, mojado con sus propios jugos, reemplazó sus dedos. En sólo un segundo, fue presionando poco a poco en el interior, firme pero suave, extendiéndola, hasta que se abrió paso entre los músculos tensos en su entrada y se deslizó el resto del camino.
____ escuchó su gemido mientras se deslizaba dentro de ella profundamente y se quedaba allí, inmóvil.
—Oh, Dios mío. Se siente increíble—dijo con voz entrecortada. —¿Dónde está el vibrador?
Cegada, buscando a tientas alrededor de la cama, encontró a Bunny, sosteniéndolo en una mano para que Nick lo viera.
—Ponlo en tu coño y enciéndelo.
____ respiró hondo e hizo lo que le pidió, deslizando el conejito hasta la empuñadura, encontrando sólo una ligera resistencia en el camino. Buscó el botón y lo encendió. Tuvo que dejar caer la cabeza contra la almohada cuando quedó tirada casi de inmediato en uno de los orgasmos más intensos de su vida.
No podía oír mucho más allá de sus propios gemidos, que pronto se convirtieron en gritos de lo que sólo podría ser conocido como el éxtasis, pero en el borde de su conciencia, ella estaba al tanto de Nick detrás de ella. Él la agarró por las caderas y hacía unos ruidos muy fuertes no característicos, cuando se impulsó dentro de ella. Finalmente, bajando profundamente dentro de ella una última vez, se estremeció brevemente y luego dejó caer la cabeza lánguidamente contra su espalda.
Al borde de la inconciencia, ____ supuso que podría haber seguido yéndose... o viniéndose de hecho... hasta que las pilas del conejito se agotaran, pero ya que Nick había acabado, y a juzgar por el peso aplastante de él sobre ella y su respiración pesada, agotado y gastado por el momento, apagó su amigo electrónico y lo deslizó hacia fuera.
Sin aliento, debilitada y todavía inestable por el orgasmo, aún estaba rebosante de emoción.
—Oh, Dios mío. Eso fue lo más intenso que he sentido en mi vida. ¿Pudiste sentirlo? ¿Sentiste a Bunny? ¿Podías sentir mi orgasmo? —Ella se retorcía y trataba de ver la cara de Nick sobre su hombro, pero no pudo.
Ella lo sintió reír contra su espalda.
—Oh, sí. Sentí todo. A Bunny, a tí, todo.
Él deslizó su polla ahora suavizada lentamente de ella y salió de la cama, fue descalzo al cuarto de baño, se supone que a tirar el condón, otra razón por las que esas cosas eran molestas. Ahora estaba sola luego de su corrida y todavía quería discutir el sexo increíble que acababa de tener.
Finalmente, después de una descarga de la taza del baño y el sonido del agua corriendo en el lavabo, volvió, diciendo:
—Eso es algo que definitivamente me gustaría repetir pronto y con frecuencia.
Ella frunció el ceño. Sí, ahora que le había roto la cereza con el sexo anal, era probable que lo estuviera haciendo por todos lados y con todo el mundo.
Se arrastró sobre la cama y la besó en la punta de la nariz.
—Si estás dispuesta, claro.
De mala gana, se sintió sonreír. Quería hacerlo de nuevo con ella, no con la enfermera barata. Pero aún así, él había estado con otra mujer... ____ no podía superar eso. Ella se encogió de hombros.
—Supongo.
Nick levantó una ceja.
—¿Supones? Cariño, no he oído sonidos como esos salir de ti nunca. Ni siquiera trates de fingir que no te gustó.
Ella puso mala cara, pero no pudo mantener el puchero cuando se dio cuenta de esta era la primera vez que él la había llamado "cariño". Su corazón latía un poco más rápido cuando ella admitió:
—Me gustó.
Él sonrió con satisfacción y se dejó caer de nuevo en la cabecera junto a ella.
—Maldita sea, sólo de pensarlo se me ha puesto duro otra vez. — Volvió la cabeza hacia ella y movió las cejas. —¿Estás lista para otro? Tú eliges las posiciones ahora.
—No sé. ¿Tienes otro condón? —Ella le puso a la última palabra todo el veneno en la medida que pudo.
Nick hizo rodar los ojos, claramente aceptando su maldad si eso significaba que podía tener sexo otra vez esta noche.
—Sí.
—Está bien. —Ella dejó de lado un poco de la rabia. En cambio, empezó a considerar la posición que quería practicar, ya que era su elección.
—Contra la pared. Que me sostengas. Quiero que tengas que trabajar para ello.
Él sonrió, sacudiendo la cabeza, pero para su sorpresa, asintió.
—Bien, levántate. ¿Puedo añadir que eres una bruja mala?
Ella sonrió. Sí, ella podría serlo. Uno de sus rasgos más amables.
Horas más tarde, ____ todavía no era capaz de dormir. La memoria de los bien definidos músculos del brazo y del pecho de Nick cuando sostuvo su nada despreciable peso, mientras que los brazos y las piernas de ella estaban envueltos firmemente en torno a él mientras la jodía por un tiempo impresionantemente largo, la tuvieron despierta por el resto de la noche.
Y cuando salió el sol, con el sonido de sus familiares ronquidos suaves a su lado, ella sólo tenía un pensamiento en su cabeza. ¡Joder!
A ella le gustaba. Realmente le gustaba y no sólo como amigo. No se permitió pensar en la otra palabra que empezaba con “A”.
____ revisó los hechos una vez más, con la esperanza de conseguir un resultado diferente esta vez. Se sentía celosa por primera vez en su amistad. Esa noche había permanecido despierta durante horas y no podía sacarlo de su mente. Y había pasado mucho tiempo durante su insomnio, planificando de qué forma y cuando podría traerlo de vuelta a su cama otra vez, así como repasando mentalmente lo que había en el cajón de su ropa interior para llevar en ese evento próximo.
¿Cómo podía enamorarse de él ahora?
Esto complicaba todo.
~
—Creo que me he enamorado de Nick.
____ había esperado que fuera simplemente por el orgasmo inducido por la euforia y se desvanecería. Pero al día siguiente, mientras estaba sentada frente a su amiga Vicki, empujó la ensalada delante de ella. Todavía estaba allí, esa sensación de malestar asentada justo sobre el corazón en su pecho.
Vicki levantó la vista de su propia ensalada de pollo de Asia y sacudió la cabeza.
—Te lo dije hace seis meses cuando comenzó esto de los "amigos con beneficios", no se puede tener sexo con un chico en una base regular y no desarrollar sentimientos más profundos por él. Es imposible. La madre naturaleza no construyó mujeres que sean capaces de hacer cosas por el estilo. Fuimos diseñados para ser monógamas y mantener la unidad familiar juntos.
____ suspiró. Ella se consideraba una feminista y no le gustaba la teoría de Vicki. Los hombres podían joder sin caer enamorados de la mujer, así que ¿por qué no las mujeres?
Entonces se le ocurrió una idea. Ella levantó la vista con optimismo.
—Tal vez yo no tengo sentimientos hacia él. Quizás es sólo envidia. No pensé que me gustaba tanto hasta que me enteré de que había dormido con alguien más.
Vicki dejó el tenedor y levantó una ceja.
—¿Nick durmió con otra persona?
De alguna manera la reacción de su amiga no hizo nada para consolar a ____.
—Sí, pero fue un accidente. Ella estaba borracha y yo estaba fuera de la ciudad. —¿Por qué sintió la necesidad de racionalizar y defender a Nick de Vicki con una excusa estúpida? ____ no podía explicarlo.
Vicki no hizo comentarios, pero su expresión lo hizo por ella. Vicki tenía algo que decir, pero no se lo dijo.
—¿Qué? Crees que está cansado de mí ¿no? —Acusó ____.
—No, yo no. Los hombres son simplemente diferentes a las mujeres cuando se trata de sexo. Eso es todo.
Y otra vez:
—Así que lo que estás diciendo es que los hombres fueron hechos para dar vueltas, follando con un montón de mujeres diferentes y no se enamoran, ¿pero las mujeres sí? Vicki asintió con la cabeza.
—Correcto. Básicamente, se han diseñado para difundir sus semillas.
—Grandioso. Gracias. Eso me hace sentir mucho mejor—Lo último que ____ quería pensar era Nick extendiendo sus semillas, en particular entre las piernas de la enfermera.
—Lo siento. Pero creo que la cuestión más importante aquí no es que Nick salió y se puso a joder con alguien, sino que estás celosa de él.
—¿Por qué?
—Esto significa que te gusta mucho más de lo pensaste que te gustaba. Si no te importara, no te pondrías celosa.
Eso tenía sentido, demasiado para su gusto. ____ finalmente se rindió y puso el tenedor sobre la mesa, dándose cuenta de que no estaba en absoluto con hambre, y hundió la cara en sus manos.
—¿Qué diablos voy a hacer?
—Ir a una cita con él. Ya estás a mitad de camino en una relación. Son amigos, duermen juntos. Así que llama y pregúntale si quiere ir a cenar o algo así.
Claro que habían comido juntos, toneladas de veces, pero nunca fueron comidas en una cita. De repente, presa del pánico ante la idea de pedirle a Nick y ser rechazada, ____ miró a su teléfono celular. Lo había dejado sobre la mesa cuando llegó para que lo oyera, en caso de que Nick llamara. Maldita sea. Lo tenía malo. Esto apestaba.
—¿Y si le pido esta noche y ya tiene una cita? —¿Y si estaba saliendo con una enfermera tramposa?
—No lo sabrás hasta que se lo preguntes.
El pánico se apoderó de ella.
—No sé si puedo.
—Te lo dije, le invitas a una comida casera agradable. Muéstrale lo que una verdadera relación contigo puede ser, que involucre a más que una booty call. Y mientras estás en ello, gentilmente le puedes hacer sacar sus sentimientos hacia ti.
Cuando ella no hizo ningún movimiento, Vicki tomó el teléfono de ____, buscó a través de los números, pulsó llamar y se lo ofreció a ella.
____ se quedó congelada.
—Es mejor tomarlo. Está sonando.
mie&$a. ____ cogió el teléfono y lo puso en la oreja, justo a tiempo para oír la voz de Nick diciendo:
—Hola.
—Hey.
—Hey, ____. ¿Qué pasa?
Tragó saliva.
—Um, ¿quieres hacer algo esta noche?
Vicki frunció el ceño profundamente ante la torpe invitación de ____.
—Lo siento. No puedo. Tengo planes. ¿En otra ocasión?
—Um, seguro. Yo te llamo. Bye—____ desconectó la llamada tan pronto como pudo con las manos temblorosas y la vista hacia Vicki acusadora.
Tenía una cita con alguien más. Tal vez ya lo había perdido, en el momento en que finalmente descubrió que en realidad lo quería. Ahora, ¿qué demonios iba a hacer?
~

Una larga, sin dormir, terrible semana más tarde, Nick se sentó en el apartamento de ____, luciendo tan relajado como ____ estaba nerviosa. Dios, ella odiaba todo el género masculino.
Inexplicablemente el corazón de ____ palpitó cuando pasó por delante de Nick y él olfateó el aire detrás de ella.
—¿Estás usando perfume? —Preguntó con asombro.
—¿Qué? No. Quiero decir, sí. Tal vez. ¿Por qué? —____ quería patearse a sí misma por tartamudear como una colegiala, y justo alrededor de Nick, de entre todas las personas. Nick, que probablemente pasó el último Sábado por la noche, y todas las noches en el medio, tirándose a su enfermera. ____ probablemente deberían estar contenta que se tomara el tiempo y la molestia de venir y comer con ella.
Él la miró ahora como si estuviera perdiendo la cabeza y se encogió de hombros.
—Por nada. Hueles bien. Eso es todo.
—Oh. Um. Gracias.
Él pensaba que olía bien. ¿Por qué demonios eso la hacía feliz? Se recordó que él probablemente le dijo lo mismo a su fulana, también.
Agarró las dos placas que había preparado en la encimera de la cocina y las llevó a la mesa del comedor.
—¿Es esa una nueva falda? —Preguntó Nick, mirándola de arriba abajo.
¿Le decía que se había probado prácticamente todo en su armario para encontrar el traje perfecto para esta noche y por fin había encontrado esta mini falda ultra-corta que había comprado años atrás, metida en un estante con las etiquetas todavía puestas? ¿Debería decirle que ella lo estaba esperando, pensando si la altura de las botas de tacón alto, lo harían babear, hacerlo olvidar de la enfermera y no pensar en nada más que doblarla sobre la mesa mientras le hacía cosas muy malas?
—¿Esto? No. Había estado allí desde hace años.
Él arqueó una ceja.
—¿Ah, sí? No creo que jamás te haya visto que la usaras antes. Es muy agradable.
La boca de ____ se torció en una mueca. “Agradable” no era lo que estaba buscando.
Nick miró el plato de la cena que golpeó más de lo necesario frente a él. Haciendo caso omiso de eso, él comentó:
—Esto se ve bien. Gracias.
Claro que se veía bien. Todo tenía que estar mejor que bien. Había pasado la tarde de compras, haciendo la limpieza del apartamento, preparando la comida, y luego arreglándose el cabello, se puso maquillaje, perfume, un traje especial, justo sobre la nueva e increíblemente incómoda tanga, en previsión de su llegada.
—Bien. Grandioso. Espero que te guste. —Ella se dejó caer en su silla con furia y tomó un trago de vino tinto. Al parecer, sus nervios estaban poniéndola de mal humor esta noche. Actuar con mal genio no era probablemente la mejor manera de ganar un nuevo novio, sin embargo. Lástima que su boca y su cerebro a veces, está bien, a menudo, no podían comunicarse.
Nick miró con una ceja levantada antes de cortar cuidadosamente su lasaña casera, que esperaba tuviera "buena cocinera y su novia potencial" escrito por todas partes. Lo miró de cerca al tomar el primer bocado y tragarlo. Se metió enseguida un segundo bocado, pero los elogios y las confesiones de amor que ella esperaba no llegaron.
Por último, miró hacia arriba con el ceño fruncido e hizo un gesto hacia su plato sin tocar con el tenedor.
—¿No estás comiendo?
—Tuve un gran almuerzo—mintió, frotando su vientre como si estuviera llena de vigor.
Él asintió con la cabeza.
—Bueno, te lo estás perdiendo. Esto es muy bueno.
Un poco más feliz, aceptó el cumplido y decidió girar las cosas a su favor.
—¿Sabes qué más fue genial? El sexo de la semana pasada. ¿Eh?
El tenedor se detuvo a medio camino de la boca de Nick cuando él la miró con sorpresa. —Um, sí. Lo fue.
—No me importaría hacerlo todas las noches. ¿Y tú? —mie&$a, sonaba como uno de los chicos en el vestuario o algo así. Ella podía ser la que también le diera bofetadas en el culo y luego se metiera a las duchas.
Nick puso el tenedor hacia abajo sobre el plato y la miró.
—¿Qué pasa, ____. Estás actuando de manera extraña esta noche.
El corazón le latía con fuerza, su voz sonaba un poco como brea en sus propios oídos cuando dijo:
—Nada sucede.
Él continuó esperando y mirándola, y entonces se derrumbó.
—Es... es que... —Ella suspiró y volvió a empezar. —Tú sabes las reglas que establecí cuando empezamos esta cosa entre nosotros.
Nick asintió con la cabeza.
—Sí.
—¿Al igual que la regla de que nosotros no somos exclusivos, por ejemplo? —Continuó en lo que esperaba sonara como una voz casual.
Él arqueó una ceja.
—Sí, estoy familiarizado con esa regla en particular.
Sí, ella apostaba que lo estaba, pensó mientras recordaba la enfermera.
—Bueno, me preguntaba si tal vez deberíamos volver a evaluar todas las reglas, como tal vez cada seis meses o así, sólo para asegurarnos de que todavía estamos contentos con ello.
Él asintió con la cabeza muy lentamente.
—Han sido cerca de seis meses desde que empezamos esto, ¿no es cierto?
—¿Ah, si? —Fingió ignorancia, entrecerrando los ojos hacia el techo y hacía como que contaba. —Sí, creo que han sido seis. Tienes razón.
Nick continuó su escrutinio un poco demasiado cerca cuando dijo:
—Está bien. Vamos a volver a evaluar. Así que dime, ¿cuáles son tus sentimientos sobre la norma de no exclusividad, por ejemplo?
El corazón le latía con fuerza, hizo lo que pudo para hacer caso omiso de forma casual. —Bueno, realmente no había pensado mucho en eso, pero ya que preguntas... Supongo que si los dos estamos disfrutando estar uno con el otro, hay que considerar ser exclusivos. Pero por otro lado si, por ejemplo, te estás aburriendo al estar juntos, o tú estás interesado en alguien más, entonces tal vez la regla de estar libres de dormir con otra gente debe seguir.—____ no se atrevía a preguntarle si estaba interesado en alguien más, así en vez de eso le preguntó —Entonces, ¿estás aburrido de nosotros?
Contuvo el aliento y esperó lo que pareció una eternidad para que él hablara.
—¿Estás aburrida de nosotros? —Preguntó Nick, su voz teñida de algo que no podía identificar.
—Yo te pregunté primero.
Después de un momento terriblemente largo, Nick movió lentamente la cabeza, diciendo:
—No. No estoy aburrido.
Aliviada, ____ balbuceó:
—Yo tampoco. Especialmente después de la semana pasada, quiero decir que fue genial.
Nick todavía la miraba.
—Estoy de acuerdo. Entonces, ¿qué es exactamente lo que estás sugiriendo, ____?
Eso fue todo. De vida o muerte. ____ respiró hondo y se lanzó de cabeza en lo que podría terminar volviéndose en su contra, si no se sentía de la misma manera.
—Eso, tal vez deberíamos considerar ser exclusivos.
Le pareció ver contraer la boca, pero era demasiado rápido para estar segura. En su lugar, sugirió en voz baja:
—Pero eso nos convertiría en novio y novia, no sólo amigos que joden ¿no?
¿No quería que fueran novia y novio? Tal vez la enfermera ya era su novia. Ella era una estúpida por hablar de esto.
—Bueno, no, no necesariamente... a menos que quieras que sea así, por supuesto. Y si es así, entonces esta bien para mí. O no. Lo que sea. —Maldita sea. Linda manera de manejarlo, ____.
Nick se mordió los labios antes de decir:
—____. Lo que necesito saber. ¿Todo esto es porque estás celosa de la enfermera?
____ ahogó un gemido. Odiaba que la conociera tan bien.
—¿Celosa? ¿Yo? No, no estoy celosa.
—____...
____ dejó escapar un gran suspiro.
—Sí. Bueno. Estoy celosa como el infierno. Cuando te llamé el sábado pasado y dijiste que tenías planes yo... —Dejó la frase sin terminar, no queriendo decirle cómo se sentía devastada. —Y si fueran sólo los celos, probablemente podría manejarlo, pero me temo que es más.
De repente Nick se levantó de su asiento y se puso de pie junto a ella, levantándola de la silla para que ella pudiera mirarlo a los ojos.
—¿Qué más?
Se obligó a mirarlo a los ojos.
—Creo que me gustas.
Su risa sonaba un poco amarga.
—Eso espero. Hemos sido amigos desde el octavo grado.
—Quiero decir que me gustas-gustas— Ella se ruborizó.
Divertido, Nick dijo:
—Ahora me siento como si estuviéramos de nuevo en el octavo grado.
____ le dio una palmada en el brazo por el comentario.
Agarró sus dos manos entre las suyas, Nick le preguntó:
—¿Quieres saber algo?
—¿Qué? —Ella puso mala cara, no estaba segura de si quería saber.
—No tienes que estar celosa.
—¿No?
—No. Mis planes la semana pasada fueron unas entradas para un partido con los chicos del trabajo.
Se sintió ridículamente aliviada.
—¿Quieres saber algo más?
____ lo miró a los ojos con esperanza.
—¿Qué?
—La enfermera me llamó el día de hoy. Ella vio a mi amigo en el bar después del trabajo ayer por la noche y le dio mi número.
De repente ____ estaba en una montaña rusa emocional sin salida a la vista. Sentía ácido llenar la boca de su estómago. Esto era por lo que no tenía citas. Apestaban.
____ apenas podía oír más allá del flujo de sangre en sus oídos mientras ella le preguntó:
—¿Qué quería?
—Verme esta noche.
____ tragó el nudo en la garganta. Así que la enfermera traviesa llamaba después de que él ya había dicho que sí a la cena con ____ y sentía que no podía dejarla plantada. Grandioso. Era probable que prefiriera estar con la enfermera cachonda esta noche. Esto era horrible. Ella casi no podía respirar.
Tenía miedo de llorar, ____ consiguió ahogar el llanto.
—¿Qué le dijiste?
—Que yo ya estaba involucrado con alguien y dormir con ella aquella vez había sido un error.
Aquella vez. No había dormido con ella de nuevo. El alivio inundó su cuerpo. Ella apenas podía susurrar.
—¿De verdad?
—Sí, pero eso no era totalmente cierto.
Por supuesto que no era cierto. ____ se había inventado esa regla estúpida que no iban a estar "involucrados". Serían sólo amigos con beneficios que tenían relaciones sexuales sin compromiso. Ella bajó la mirada de la suya.
—Supongo que tienes razón. No es cierto.
—No, no es cierto, porque dormir con ella, no fue totalmente un error—La cabeza de ____ se sacudió hacia arriba mientras él continuó—Debido a que no fue hasta que estuve con ella que decidiste que yo te “gustaba-gustaba”—Nick hizo una pausa, sonrió y pasó las manos por los brazos de ____. Le tomó el rostro suavemente con la palma de la mano. —Y no fue hasta que estuve con ella en que me di cuenta que no quería estar con nadie, excepto contigo.
—¿En serio? —Jadeó ella, sin aliento.
—En serio. —Sonrió más amplio.
Al sentir que su corazón empezaba a latir con fuerza, Nick se inclinó, tocando sus labios a los suyos. Él la besó profundamente hasta que sus rodillas se sintieron débiles y finalmente tuvo que retirarse para recuperar el aliento... y confesar una cosa más. Ella no pudo evitar esto por más tiempo.
—¿Nick?
—Sí, ____.
Vaciló y luego exclamó:
—Creo que sería más que sólo que me gustas-gustas.
Él sonrió.
—Eso está bien, cariño. Tú más que me gustas-gustas también. Creo que tengo para un rato ahora.
Un tanto para la teoría de Vicki sobre los hombres.
____ sintió en su cara entrar en una sonrisa de satisfacción enorme.
—Estoy muy contenta de que lo hagas.
—Yo también, ____. Yo también. Ah, y es mejor que compres baterías para Bunny. Creo que vamos a necesitarlas. Ahora que estamos oficialmente, exclusivamente saliendo, tengo la intención de estar aquí mucho más a menudo.
____ sintió su cuerpo caliente. Ciertamente así lo esperaba.


FIN
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Morgan
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Mar Nov 15, 2011 5:40 am

Tengo mas & mas de esos ¿ Díganme cual de los Jonas protagonizara el siguiente? Wink
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iirmaahwood.
Josepholic
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Mar Nov 15, 2011 7:19 am

Waaah! Yo quiero uno de Joe!

Y amé este! Fue un Shot laaaaaaaaargo! Pero me encantó!
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http://www.twitter.com/iirmaahwood
♥Elionor_NJ♥
nickholic
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Mar Nov 15, 2011 2:07 pm

Estuvo muyy bien... yo lo quiero con nick
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Joe&Me
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   Mar Nov 15, 2011 10:08 pm

Jajajajaja los AMEE TODOOSSS..
Pero estee ultimo fue largo y tan
Bonitoo.. Jajaja me gustas-gustas xD
El ascensor no se creo que fue con Nick?
O Joe? O Kevin? Es que ya han habido tantos
con Nicholas que solo con el los imaginoo..
pero tengo que ser FIEL a Joe jaja :l
Sigue subiendo mas! (: Porfis
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MensajeTema: Re: ¡ONE SHOTS HOT!   

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¡ONE SHOTS HOT!
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